Responde con honestidad pensando en tu comportamiento habitual de las últimas semanas, no en cómo te gustaría comportarte. No hay respuestas correctas ni incorrectas.
Este test es una orientación educativa, no un diagnóstico clínico.
Tu tendencia a comer con las emociones, por señales del entorno, bajo reglas rígidas, o en sintonía con tu cuerpo. Casi nadie es un solo patrón puro: te mostramos el dominante y los secundarios.
No mide tu peso, tu salud ni tu valía. No detecta trastornos de la conducta alimentaria. Un patrón marcado no es un problema en sí mismo: es información para actuar mejor.
La conducta alimentaria no se reduce a un puntaje. Ver los cuatro patrones a la vez dice mucho más que una sola cifra, porque las combinaciones importan más que los extremos aislados.
Si sientes que la comida controla tu vida, tienes episodios frecuentes de descontrol o restricción extrema, o tu relación con el cuerpo te genera sufrimiento, habla con un profesional de salud. Este test no lo sustituye.